Miembros del PTI Berries Biobío reciben capacitación para mitigar los efectos de la Drosophila Suzukii

Con la finalidad de mitigar los efectos causados por la Drosophila Suzukii, o mosca de alas manchadas, es que el PTI Berries Biobío Centro, iniciativa cofinanciada por CORFO y administrada por CODESSER, impulsó una capacitación entre los productores que forman parte de este proyecto.

En esta oportunidad, el curso fue dictado por el Ingeniero Agrónomo – Entomólogo de la empresa Biofuturo, Gastón Ulloa, quien compartió con los asistentes información relevante sobre esta mosca y cómo mitigar los efectos negativos en sus producciones.

Al respecto, Ulloa sostuvo que están trabajando con el PTI Berries Biobío un plan de manejo integral para esta especie, la cual se introdujo al país en 2017.

“La Drosophila Suzukii es una especie exótica que proviene del sudeste asiático y la particularidad que tiene es que detecta los azúcares de manera temprana; por lo tanto, la fruta queda susceptible al ataque de esta especie a contar de la pinta hasta la cosecha, lo que la hace tremendamente compleja por las dimensiones de la Drosophila, que mide entre dos o tres milímetros en estado adulto y la fase larvaria la desarrolla al interior de la fruta”, explicó Ulloa

A ello, agregó que las tres frases larvarias de la Drosophila Suzukii se alimentan de la pulpa y presentan un ciclo biológico que es muy breve; a modo de ejemplo, Ulloa sostuvo que con una temperatura promedio de 21°, esta mosca puede acortar el ciclo de vida entre 7 a 9 días.

En este contexto, expresó que las condiciones climáticas hacen que la zona centro sur de Chile sea tremendamente vulnerable a su presencia; “las circunstancias con las cuales hoy se está manifestando poblacionalmente, hacen temer -para las próximas temporadas- de un posible daño productivo en todos los temas de berries; ya sea frambuesa, arándanos, frutilla y también a lo que son los cerezos”.

Según detalló el profesional de la empresa Biofuturo, los reportes mundiales hablan de ataques groseros, especialmente en los cerezos en Europa y las Frambuesas en México, llegando a tener pérdidas productivas entre un 60 y un 70% y eso es justamente lo que están tratando de evitar con la capacitación y el monitoreo para determinar la presencia de Suzukii y luego desarrollar plantes de control.

Como medidas de control, el profesional expresó que lo primero es la higiene, debiendo manejar la limpieza al interior de los huertos y que es muy importante no dejar fruta remanente en el lugar, pudriéndose durante el invierno, porque con ello se genera una fuente alimenticia para la Drosophila.

En este contexto, expresó que el control de esta mosca “muchas veces pasa por medidas culturales más que desarrollar planes complejos de control químico o medidas de otra índole. Pasa por tener la conciencia de que esta especie es un tema más que nada social, que nos puede traer un tremendo impacto negativo en el área laboral. Por lo mismo, es necesario adoptar medidas de control hoy y no esperar a que se pueda incrementar un daño productivo mañana”.

A juicio del profesional, es prácticamente imposible erradicar esta especie de la zona por las condiciones climáticas y las fuentes alimenticias existentes en todo el sur del país. Sin embargo, es posible mitigarlo con medidas culturales como la higiene y manteniendo plantas que sean  centinelas, como la salsa mora y la mosqueta.

En cuanto a implementar controles químicos, sugirió que fueran programados, tanto a nivel vecinal como de cada productor; esto, porque suzukii puede ir desplazándose. De igual forma, recomendó tomar medidas precautorias como el desarrollar aplicaciones en horarios crepusculares, ocupar plantas que son olfativas, aromáticas, en los sectores perimetrales que interrumpan un poco la comunicación de suzukii con sus posibles hospederos, entre otras.

Finalmente, Ulloa agradeció la invitación del PTI a ser parte de este proyecto; “creo que es fundamental que puedan apoyar a esos pequeños productores y, en general, a los Berries de toda la comuna. Creo que se hace un trabajo necesario que los productores deben valorar debido al esfuerzo de recursos económicos y profesionales en poder desarrollar este tipo de instancias y poder entregar información de esta plaga que es tremendamente compleja de controlar”.

Por su parte, el gestor del PTI Berries Biobío Centro, Carlos Muñoz, explicó que esta capacitación dio inicio a una consultoría definida en el plan de trabajo impulsado por el programa.

De igual forma, sostuvo que “apunta a la detección de la Drosophila Suzukii, que es una mosca que afecta directamente la fruta de los productores y, en esta oportunidad, se explicó cómo poder controlar esta plaga. El objetivo es dar comienzo a esta consultoría para finalizar con los puntos donde se podría encontrar esta plaga en la zona y entregar recomendaciones a los diferentes productores para su control”.

El presidente del GTT de Frambuesa, José Miguel Cerda, expresó que este tipo de iniciativas son muy importantes “por el efecto que la Drosophila Suzukii está produciendo y por lo que está ocurriendo a nivel país”.

A ello agregó que, ojalá, todos los productores se interesen por participar en estas instancias “porque es algo que nosotros no podemos impedir; esta mosca ya está, ahora tenemos que aprender a cómo convivir y cómo podemos enfrentar el daño que puede producir en la fruta”, sostuvo Cerda.

Finalmente,  el productor agregó que el conocimiento es lo más importante. Por lo mismo, saber cómo y cuándo poder efectuar el proceso resulta crucial. Al respecto, sostuvo que como productores tienen muchas cosas que aprender a fin de evitar la proliferación de esta mosca.